Ella decía que jamás lo olvidaría , que siempre le cogería de la mano , que nunca te marcharías.
Ella decía que lo amaría , que lo amó incluso antes de saber que existía y que lo haría constantemente.
Ella le pedía , le exigía , le suplicaba que permaneciera allí , incluso le preguntaba con cierto temor si algun día cogería y se esfumaría.
El le respondía: ``No tengas miedo, pues nunca me marcharé , permaneceré por siempre aquí , cuidaré de tí , pondré el universo debajo de tu almohada.´´
Ella le sonreía , era feliz y se sentía segura.
El , desde ese momento , creó una coraza a base de promesas que le protegerían. Una coraza irrompible , impenetrable. Nadie nunca sabía que como un castillo de naipes se desmoronaría.
Ahora, ha pasado el tiempo y todo ha desaparecido salvo una cosa:
Él todavía tiene grilletes que le sujetan las piernas y no le dejan caminar.
Grilletes creados a base de palabras que en su momento nadie fue consciente de lo que realmente significaban y cuya llave acabó en algún remoto lugar donde nunca nadie ya la podrá encontrar.
Es dificil escalar un camino empedrado si tienes los pies atados.
Porque un paso adelante , suponen tres hacía detrás.
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