martes, 19 de enero de 2010

Cuatro

Me niego a hacer caso de tus consejos.
¿Por qué lo haces?
¿Intentas ayudarme ahora?
El dolor no se puede enmendar.
Es demasiado tarde.

Muestra todas tus cartas de una vez.
O por favor, no digas nada.
No quiero necesitarte.
Solo que me cuentes de tí.
De lo que sientes. Pero de verdad.
Y yo elegiré si creermelo o no.
Es demasiado tarde.

Llamando a la puerta de la paranoia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario