miércoles, 13 de enero de 2010

Tres

Le dije: Monta que te llevo al sol
Me dijo: Que tontería, arderás!,
Le dije que no pensaba ir de día y se reía,
ya verás le decía si te fías de este guía.

Dicen que cuando llegas hay un flash.
Y me creía, me daba alas.
Parábamos a dar caladas en coordenadas desordenadas.
Sentados en el Meridiano de Greenwich, dejábamos colgar las piernas
sabiendo que la búsqueda era eterna.

Y que hay muchas paradas a lo largo del camino,
y que lo importante no es llegar,
sino el camino en si.
Miramos atrás y supimos que nadie volvería a vernos mas.




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